Clima y Suelos

Actualmente toda la producción comercial de soya en el país, depende del agua de lluvia. Se considera que entre 400 a 600 mm de agua bien distribuida durante el ciclo del cultivo es suficiente. Es conveniente contar con riego suplementario por si se presenta una época seca durante el período de llenado de grano (entre 60 a 80 días después de la siembra) para realizar uno o dos riegos auxiliares.Los rendimientos máximos de este cultivo se alcanzan cuando las temperaturas diurnas son de 25 a 30 ºC y las nocturnas entre 18 a 25 ºC.Para la soya se recomiendan suelos preferiblemente profundos, con pH entre 5,7 a 6,5; fértiles; con no menos de 1,5 % ni más de 4 % de materia orgánica; planos o ligeramente ondulados; entre livianos a ligeramente pesados (no más de 40 % de arcilla) y con excelentes características de drenaje).

El cultivo debe estar ubicado lejos de otros en los que se utilizan herbicidas hormonales como el arroz.

ROTACIÓN DE CULTIVOS

Si se prefiere, iniciar con cultivos gramíneas como el arroz el maíz, para sembrar en el primer semestre del año. Por su alta rusticidad y tolerancia al aluminio, el cultivo del arroz requiere de menor tiempo de incubación de la cal en el suelo para realizar su siembra; esto, aunado con la precocidad de la variedad existente, permitirá sembrar el cultivo de soya a tiempo durante el segundo semestre.

Para el caso del maíz, en suelos de sabana nativa se recomienda la siembra de un material precoz y tolerante a la acidez, que permita la siembra del cultivo de rotación en el segundo semestre. En suelos de sabana mejorada se pueden utilizar materiales de períodos vegetativos más largos, que garanticen una buena producción de grano.

Como rotación del cultivo de maíz o arroz, se recomienda la siembra de una leguminosa como la soya.También existe la alternativa de siembra de un abono verde, el cual debe ser desbrozado para permitir la siembra del cultivo de soya en el segundo semestre del año.

Para efectos de realizar una rotación de cultivos con base en el maíz para el primer semestre y soya en el segundo semestre del año, es necesario contemplar una preparación temprana del suelo en los meses de octubre y noviembre del año anterior.

Así, las siembras del cultivo del maíz se pueden realizar máximo hasta el 15 de abril y se estará cosechando a finales de julio o comienzos de agosto, quedando el tiempo requerido para programar la siembra de soya. Recuerde que la soya debe quedar sembrada antes del 5 de septiembre.

estará cosechando a finales de julio o comienzos de agosto, quedando el tiempo requerido para programar la siembra de soya.

Recuerde que la soya debe quedar sembrada antes del 5 de cada mes.

PREPARACIÓN DE SUELOS 

 Es indispensable hacer una buena preparación del suelo para obtener buenos rendimientos. Al acondicionar bien un suelo se logra una penetración profunda de las raíces y se pueden aprovechar bien las aguas de riego o de lluvia.

En terrenos donde la cosecha anterior haya dejado rastrojos, se debe arar con suficiente anterioridad para que éstos se descompongan.

Luego de arar se puede esperar a que nazca la maleza y se da el primer paso de rastra. Se puede esperar una nueva germinación de maleza, se da un segundo pase de rastra y se procede a surcar y sembrar en las zonas bajo riego.

Para la preparación del suelo se recomienda efectuar la labranza en la época de inicio de lluvias (febrero-marzo) a capacidad de campo; mientras que para el segundo semestre por los excesos de humedad del suelo y el corto tiempo para siembra de la soya en la época apropiada (agosto-septiembre) se recomienda el uso de la siembra directa o labranza mín 

LABRANZA MINIMA O REDUCIDA

Involucra implementos que incorporan parte de los residuos del cultivo anterior dejando al menos el 30% de los residuos de cosecha sobre la superficie del suelo. Con laaplicación de una a tres labores de preparación de suelos utilizando cinceles vibratorios rígidos o vibratorios y una desbrozada o guadañada de la cobertura dejada por el cultivo anterior (arroz o maíz), se logra una adecuada cama para el crecimiento y desarrollo de la planta.

LABRANZA CERO O SIEMBRA DIRECTA

Se considera un sistema de producción en el cual interviene la rotación de cultivos, las coberturas y abonos verdes, donde no se disturba el suelo (no labranza) y solo se afloja y fragmenta con la línea de siembra. Se requiere de suelos con buenas condiciones físicas, químicas y biológicas, y la utilización de una sembradora especializada que en una sola operación rompe el suelo, coloca la semilla, abona y tapa a la profundidad deseada.

Este sistema deja sobre la superficie del suelo más del 90 de los residuos de la cosecha anterior.El procedimiento inicia con el manejo de la cobertura en corta con guadaña desbrozadora o rotospeed o la aplicación de herbicidas desecantes, dependiendo de la altura de la cobertura existente.

Para la desecación de gramíneas recomienda la combinación de productos para ampliar el espectro de control (ej. glifosato en mezcla con 2,4 D.).

SIEMBRA

La distancia entre surcos más recomendables puede ser 35, 40, 53 o 60 cm de acuerdo con el equipo de siembra utilizado, y 5 cm entre plantas, para un total de 350.000 plantas/ha, para lo cual se requieren 80 kg de semilla certificada, con un mínimo de 80 % de germinación.Es importante que las semillas sean colocadas a una profundidad máxima de 4 cm.